---MANIFESTO ES---



Estimados ciudadanos del mundo:

Las élites del mundo están encadenadas al odio y al materialismo, y la única forma con la que pueden sentirse un poco mejor es ejerciendo su poder sobre nosotros. Promueven ideas corruptas porque desean compartir su sufrimiento a través del pensamiento envenenado.
No quieren promover la compasión, sólo dividir a las personas: religiones dogmáticas, superstición irracional, nacionalismos, xenofobia, sexismo, luchas de clase, consumismo, propaganda de odio y publicidad come-cerebros.
Tampoco quieren un pensamiento basado en la evidencia, sólo buscan promover la acción impulsiva y la charlatanería falaz: programas de televisión basura, debates sobre trivialidades, deportes, música prefabricada, literatura masticadita, videojuegos patológicos, películas pornográficas, y conspiracionismo absurdo para confundirnos.
Ellos desean un mundo de mentes alienadas.
Una mente colmena alienada.

Para llevar todo esto a cabo, las élites construyen utopías artificiales para nosotros, como la democracia, el socialismo, el mercado libre, incluso paraísos que van más allá de la muerte.
Nos implantan la ilusión de que somos libres, pero a cada día que pasa estamos más controlados: redes sociales, geo-localización (GPS), seguimiento de IPs, cámaras de vigilancia, satélites espiando cada rincón de nuestro barrio, y continuos despliegues policiales.
Pero ellos no buscan nuestra seguridad, eso se consigue a través de la educación.
Lo que quieren realmente es controlarnos: quiénes somos, como pensamos y qué necesitamos.
Sólo lo hacen para saciar su apetito de poder.
Algo necesario cuando uno no tiene capacidad para amar.

Además, las élites crean necesidades artificiales continuamente.
Por ejemplo, ellos contaminan el medio ambiente y esterilizan las semillas de los vegetales que compramos: de este modo, nos volvemos dependientes de su sistema industrial y logístico. Han informatizado más del noventa por ciento del dinero: así, tienes la necesidad de depender de las entidades financieras. Han centralizado el empleo en áreas urbanas tan extensas como densamente pobladas: de esta forma, tienes la necesidad de depender de los automóviles y te ves obligado a vivir en apartamentos diminutos con un precio absurdamente elevado. Han creado un sistema de empleo en el que debes de estar constantemente localizable: así nos hacen dependientes de los teléfonos móviles (celulares).
La lista es prácticamente interminable.
Nuevamente, hacen todo esto para saciar su apetito de poder.
Ninguna capacidad para amar.

Sin embargo, tú no necesitas nada de esto.
No necesitas creer en dioses sobrenaturales o en políticas que destruyen al individuo. No necesitas trabajar cuarenta horas a la semana para conseguir un salario de dinero ficticio. No necesitas un vehículo de alta cilindrada, ni vivir en un apartamento embutido en una colmena de hormigón armado. No necesitas vestir ropa de diseño, no necesitas el último modelo de Smartphone. No necesitas comida transgénica saturada de químicos nocivos, ni refrescos que envenenan tu cuerpo. No necesitas redes sociales para conocer gente o encontrar pareja: hay gente real allá donde mires, fuera de tu casa. No necesitas drogas para enfrentarte a la vida: la vida es un regalo, no una condena.

Todo lo que necesitas es compasión hacia todos los seres vivos, y basar tu pensamiento en la evidencia y la razón: analiza tus emociones, tus deseos, tus odios; analiza el mundo que te rodea con amor y paciencia.
Realmente, lo único que necesitas es comida, repartida en abundancia a lo largo de los bosques, los campos, los ríos y el mar. Sólo necesitas agua limpia, fácil de conseguir con un simple filtro de tela y arena. Sólo necesitas ropa duradera para protegerte contra el frío, y botas robustas para no dañarte los pies. Sólo necesitas una pequeña casita con una cama y un fuego, porque tu verdadero hogar se extiende por millones de kilómetros cuadrados allá afuera, en la naturaleza. Sólo necesitas contacto empático disfrutando de tus amigos animales y humanos.
No necesitas ningún tipo de sistema.
No necesitas a ningún líder.
TÚ ERES LIBRE.

Pero las élites no son culpables.
Esas personas se han convertido en parte de este grupo utilizando la total carencia empática que confiere la psicopatía, con la ayuda de nuestra sumisión y gregarismo. Pero esto no es pretexto para que los habitantes del mundo tengamos que tragar con su modelo social patológico.
La solución es sencilla: no participes en su juego.